[tabs] [tab title=”Sinopsis”]RAÚL, en un intento desesperado por recuperar su matrimonio con ANA, celebra las Navidades en una aislada cabaña de las montañas, junto al hijo de ambos, NICO.
La noche de Navidad -aparentemente feliz- da un giro inesperado e infernal a sus vidas. Las idílicas vacaciones se convertirán para Raúl en un viaje cíclico que le llevará a recorrer la siniestra senda de sus recuerdos y a enfrentarse a la realidad de sus propios actos.[/tab][/tabs]
CRÍTICA
“La Senda” es una película de producción española en el género de thriller psicológico y rozando el género de terror, que será estrenada el 15 de junio en los cines y nos presenta una historia que en un principio puede parecer bastante tópica…

Y es que, a los pocos minutos de metraje, la introducción de la película puede recordar mucho a “El resplandor“. Desde el primer momento se deja evidente que estamos frente a un thriller psicológico en el que no será necesario recurrir a los recursos más explícitos para impactar o impresionar al espectador, como podemos ver en una curiosa escena en la carnicería, durante un desayuno, o en una simple partida de ajedrez. Se emplean así momentos de la vida cotidiana, haciendo un notable uso de la narrativa y el lenguaje cinematográfico para mostrarlos desde un punto de vista diferente, que logra transmitir las sensaciones del personaje protagonista con soltura, para lograr identificarte con la crisis que el mismo está viviendo.
No obstante, no se puede decir que haya sido igual de correcta la interpretación de Gustavo Salmerón, y es una pena teniendo en cuenta que su papel es el protagonista y la tremenda relevancia que tiene durante toda la película. Algo falla, el muy buen uso del lenguaje cinematográfico ayuda excepcionalmente y las expresiones del actor son buenas, sin embargo, sus frases rara vez convencen, pues parece que se haya intentado mostrar la inestabilidad del personaje protagonista cada vez que habla, pero de manera innecesaria, redundante y sobre todo, poco creíble.

Por otro lado, la dirección de fotografía es más que aceptable, habiendo de destacar este apartado: Sin recurrir a virtuosismos se presenta bastante más que correcta.
Por lo demás la película sorprende. Ya sabemos que uno no espera grandes cosas al ver una película española, y es cierto que esto ayuda a la hora de sorprender, pero no hay que menospreciar en absoluto el buen trabajo de dirección y es más que notable la experiencia y mano de Juan Carlos Fresnadillo en un -me atrevo a decir- muy buen guión, y es que Fresnadillo ya ha trabajado como guionista en conocidas producciones como “28 semanas después“, siendo palpable su experiencia.
De esta manera, sin esperar grandes maravillas (sobre todo si no te apasiona el género) puedes acabar sorprendiéndote a ti mismo disfrutando de una interesante película, a pesar de los problemas de la interpretación en el papel protagonista, que por poco no llegan a manchar la película. Pero la mayor sorpresa, como sucede con las buenas películas y grandes guiones, está reservada para el final: Un final redondo y que encaja a la perfección con la totalidad de la película, un final que te anima a pensar y a repasarla de nuevo. Un final que se muestra además cinematográficamente original y efectivo. Y eso sí, un final que, después de leer esto, quizá no te sorprenda tanto… y es que que malas son a veces las altas expectativas 😉
Dejo a continuación del trailer notas del director sobre la película, su historia y su narrativa y tratamiento visual, desde luego muy interesantes de leer. Eso sí, contiene spoilers. Leer bajo vuestra propia responsabilidad.
TRAILER
NOTAS DEL DIRECTOR
[toggle title=”LA NARRATIVA y TRATAMIENTO VISUAL (Spoilers)”]El mayor interés de esta obra, desde el punto narrativo, es el uso que hace de los tiempos. Vemos el resultado de una acción antes de que ésta se produzca. Vemos las consecuencias antes del hecho, y ahí radica una nueva intriga, en un mecanismo inductivo, y no deductivo, que aporta un tratamiento original sobre la consabida historia del crimen familiar.
El retroceso, tanto en el sentido de la progresión narrativa (una historia contada al revés), como por el efecto visual aplicado en la secuencia climática del film, es un recurso visual original que no creo haber visto nunca usado en este modo, y que sin embargo, apuesto porque resulte muy efectivo.
LA SENDA es una película donde gran parte de la tensión descansará en el uso creativo del sonido, y el ritmo de la puesta en escena, marcado por los silencios. Aunque es una historia de terror, su inspiración es el cine de Bergman, sobre todo en los aspectos más esenciales, los que se refieren a la muerte y a la metafísica del alma.
LA SENDA es un universo fabricado de recuerdos, donde los primeros términos están nítidos, pero los fondos desenfocados. Las luces son frías, con dominio de los verdes y azules, pero no monocromáticos –como cierto cine de moda- sino utilizando como referencia a Gregory Crewdson, donde el color se convierte en un elemento expresivo más. Habrá escenas fuera de campo, creando tensión, intuidas, vista de reojo. El ritmo lento, pausado pero intenso, haciendo uso de un cierto clasicismo en la línea de Hitchcock, de ciertas influencias –inevitables- del Expresionismo, pero sin aspavientos, sin pretender deslumbrar con cada plano, con una conciencia clara de que el plano sirve a la historia, y no al contrario.
Sin embargo, no deja de ser una película prioritariamente visual, donde el encuadre es el principal diálogo con el espectador. La interpretación de los actores contenida, francesa. Es una película de atmósfera, de tensión, no de violencia. De sensualidad, no de erotismo; de horror a lo que se imagina, más que a lo que se ve. Una película para ser adivinada. Poco diálogos, recogidos; cuidadas pausas.
Respecto al sonido, una música minimalista, como en EYES WIDE SHUT, debe ser el contrapunto a una película construida sobre el mayor recurso sonoro conocido: el silencio. Inevitablemente, múltiples efectos visuales como impone el rodaje digital y en estudio, pero usados de modo muy naturalista. Para el público, el film no juega a los “efectos especiales”, sino que estos son tan discretos que, en muchos casos, no serán notados, salvo aquellos, ya clásicos- algunos empleados por Meliés, como la marcha atrás- pero a los que se le da una nueva y relevante funcionalidad.
Las escenas finales, en el guión, aparecen descritas con mucha crudeza. En la película se hará un tratamiento más sutil, evitando el efecto “gore”, que no se persigue. No es una historia sangrienta, sino de misterio e intriga que pretende cautivar.
[/toggle]
[toggle title=”GÉNERO Y TEMÁTICA (Spoilers)”]LA SENDA encaja perfectamente dentro del género del terror-psicológico, que ya cuenta con notables referentes en nuestra cinematografía nacional y es del aprecio del público. Sin embargo, esto no ha sido intencionado. La historia surge con honestidad para tratar unos temas que me interesan, como la culpa, el autoengaño, el maltrato psicológico, y sobre todo, el fenómeno de la incomunicación en el ámbito familiar. Quizá, si las ideas o imágenes que me rondaran fuesen cómicas, estaríamos hablando de una comedia, pero surgen así, oscuras, misteriosas, sobrecogedoras. Es por eso que, si en lo aparente La Senda contiene los elementos del género que el público reconoce y valora, en sus cimientos hay pensamientos y reflexiones más profundas.
Y es que el terror moderno, el terror psicológico, parece ser uno de los medios más eficaces para hacer reflexionar al público sobre determinados temas, que, en otro formato, resultarían densos y, quizá, demasiado intelectuales.
El género, por el contrario, hace un interesante balance entre la demanda de la audiencia en términos comerciales –y la consiguiente viabilidad del proyecto- con el tratamiento de aspectos psicológicos de gran interés. Por ejemplo, como es el caso, la cristalización del recuerdo y los mecanismos de autoengaño o auto-justificación en una relación que, en la práctica, dan lugar a rupturas, desencuentros, y en los peores casos, como en el film, a espantosos crímenes. Lo que subyace como temática de fondo – y lo que, como autor, me interesa de la película-, es la forma en que una emoción básica (los celos) transforman la conciencia y los recuerdos del protagonista, para auto-justificar su conducta, del todo reprobable. Quiero que el público acompañe este viaje moral del protagonista, enfrentado a los hechos, ignorando su culpa, o bien, disculpándolo. Hasta que llegue el momento, en que con gran horror, la audiencia comprenda que ha sido víctima de su propio engaño (o el del protagonista), convirtiéndose en cómplices de un crimen.
La idea es que el espectador se plantee, como reflexión final, cuán relativa es nuestra opinión sincera, cuán frágil y relativa nuestra conciencia moral, cuán dependiente de elementos subjetivos –de puntos de vista-, e incluso, de elementos subconscientes, incontrolables; cuán lejos estamos de esa certeza sobre “lo que uno cree” que acompaña la natural arrogancia de los seres pensantes. Los tibetanos albergan la creencia de que el difunto permanece durante 49 días en un bardo o estado intermedio de conciencia, en el que la realidad que lo circunda no difiere en absoluto de su vida normal. Ese velo engañoso está construido –como en un film- por los recuerdos de su vida pasada, y conducido por la dinámica de sus deseos y temores, que se convierten, sin límites, en su única realidad. Esta interesante hipótesis cautivó a los guionistas como vehículo perfecto para hablar del tema de la conciencia acosada por la culpa, ¿qué terrores desarrollaría, y de qué modo? Poder transformar dichos pensamientos, justificadamente, en un contexto formal casi surrealista –o incluso, completamente surrealista en los términos más puros, como emanación del subconsciente del protagonista- era una inmensa tentación que ha dado lugar a esta propuesta. Un aspecto original que debo destacar, es que, el hecho de que el protagonista esté muerto desde el principio no es utilizado como un elemento sorpresa a revelar al final –como en tantas otras películas- sino que es el punto de partida para una historia de intriga donde la sorpresa es, por el contrario, descubrir que somos cómplices de un crimen.
[/toggle]
¡Escribe tu crítica en los comentarios y puntúa la película!
Por el trailer es evidente que no varia mucho de otras producciones norteamericanas en este genero pero alqo que hay que rescatar es la cada vez mejora del cine español tanto y su direccion y produccion, tenindo buenos representante en la parte actoral.
Es una pelicula con escenas que nos recuerdan a otras peliculas pero que llama la atencion el trabajo español que va en mejoria, por eso hay que verla para poder tener una idea de, en que nivel esta el cine español.
La pelicula y los actores son realmente TERRIBLES!! hacia tiempo que no me aburria tanto!! el protagonista de pena!!!